Reich Schutze

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Enviciandome en el WoW Nickname: Reich Schutze Edad: 25 Nombre: Reich Schutze

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“Somos demasiado asesinos”

por Reich Schutze el 29 Abril 2010 @ 3:26 pm

El fin de semana pasado, estaba con mi mejor amigo jugando la campaña cooperativa de Splinter Cell: Conviction (muy recomendable), y mientras nos escabullíamos por algunas azoteas mi amigo dijo con toda su elocuencia y sabiduría: “Somos demasiado asesinos” a lo que pregunté -¿por qué? Después de dirigirle una mirada de asombro por su elección de palabras, él contestó: “es que se supone que nos estamos infiltrando y estamos matando casi a todos” cabe mencionar que sí estábamos jugando sigilosamente y no disparando como ranchero cuya hija ha sido “ultrajada”.


Después de reír y comentar el asunto, recordé mi primer pensamiento con respecto a su comentario: “¿a quién estamos matando? Todos están viv…. No, espera, sí estamos matando a muchas personas ¿no debería sentirme mal al respecto? ¡Claro que no! ¡No existen y no sienten! no tienen familias ni personas que los quieran, a final de cuentas son montones de bytes”. Claro, ese pensamiento transcurrió en medio segundo dada su gran complejidad (es decir: sí, era obvio).



Durante los siguientes días vinieron a mi mente algunas sensaciones que he tenido con otros juegos; el primero que vino a mi mente, ya sea por la cantidad de tiempo que le dediqué o por su clara muestra de violencia fue Gears of War. Hay pocas cosas tan satisfactorias como ese último curb stomp, en una partida contra un grupo de buenos rivales que te iban ganando. Aunque en realidad no creo que sería capaz de pisarle la cabeza a alguien, esa sensación de adrenalina y de haber conquistado al enemigo es invaluable.

Pero aun así esa agresividad se queda en la partida o en el juego, no se lleva más lejos. Dicha agresividad es una característica natural del ser humano, nos hace segregar esa sustancia, es la energía oculta que sale a flote cuando enfrentamos la posibilidad de un reto y qué mejor oportunidad para encauzarla positivamente por medio del juego y la competencia, resolviendo problemáticas, buscando soluciones, neutralizando virtualmente todo aquello que nos fastidia,  en vez de usarla en forma negativa dañando a otros en la vida real.


Una experiencia que me hizo reflexionar hace ya un buen tiempo, se llevó a cabo mientras jugaba Condemned: Criminal Origins, el juego era sumamente oscuro y los ambientes daban asco,  aunque a primera instancia podría parecer un shooter, empuñar un arma de fuego era una de las peores cosas que podías hacer en el juego; la mayor parte de esta sombría aventura era mucho más sencilla si llevabas un arma cuerpo a cuerpo, como pudiera ser una tabla, un tubo o la más poderosa de todas ellas, el poderosísimo: ¡PALO CON FUEGO!

En fin estoy alejándome del tema, algo muy especial del juego era la cercanía que tenías con los enemigos gracias a su sistema de pelea, la mayoría de las veces te encontrabas con ellos en pequeños pasillos, la sensación de golpear repetidas veces a un enemigo, en vez de darle un headshot y simplemente verlo caer es muy distinta, en algún punto del juego llegué a exclamar con un ligero enojo: “¡****** chango loco con su palo!” Sólo para darme cuenta de que yo también traía una tabla, de pronto supe que mi personaje era prácticamente lo mismo que aquello que golpeaba, y ahí surgió la pregunta: ¿sigo siendo el bueno?


Por último, en este viaje al pasado no muy lejano, recordé Metal Gear Solid 2: Substance y uno de sus escenarios adicionales, donde Snake habla acerca de universos paralelos y como él tuvo un sueño (o algo parecido ¡no me culpen! fue hace muchos años, si alguien se acuerda mejor que yo, adelante por favor) donde él controlaba a un personaje que vivía en uno de esos universos y que si éste moría, entonces pasaba a controlar otro muy similar en otro universo y así sucesivamente. Ahora ya lo sabes, cada vez que mueres en un juego alguien muere en un universo alterno (sí, claro). De cualquier forma me pareció un argumento curioso en ese momento.



Poco tiempo después de aquella conversación y antes de escribir este blog, fui a visitar a otro amigo, cuando llegué a su casa él jugaba Gears of War 2, ver algunos de los tiroteos y ejecuciones me provocaron muchas ganas de entrar en la partida y regresar al Gears que tan abandonado lo tengo. Simplemente ver ese estilo de competencia y la brutalidad que caracteriza a ese juego, me evocó grandes emociones. Para mi pesar mi disco duro había sido olvidado en las oficinas de LEVELUP.



Retomando el punto principal, muchas personas dicen que los juegos son violentos: ¡sí, muchos lo son! No hay duda, pero nosotros no lo somos (o por lo menos no a causa de ellos). Vamos, personalmente me considero una persona sumamente pacífica y muchos de mis mejores amigos (no recuerdo muchos que no gusten de los videojuegos) también lo son, (aunque ahora que lo menciono, mi amigo con el que jugué Splinter Cell, no lo es tanto).

Así que: ¡sí! “Somos demasiado asesinos”… ¡EN LOS VIDEOJUEGOS!

Taisha

por Reich Schutze el 15 Abril 2010 @ 12:13 pm

Marzo fue un mes difícil, pasaron varias cosas no muy agradables, la primera de ellas fue justo al empezar el mes, el 3 de marzo para ser más exactos; pero antes de continuar hay alguien a quien me gustaría presentarte.


Hace aproximadamente 14 años, también en el mes de marzo, una pequeña gatita llegó a mi casa dentro de una lonchera blanca (tranquila PETA, no era comida y la lonchera tenía mucha ventilación, en realidad era una de esas de reja).


Era una pequeña bola de pelos esponjada, en realidad no tenía mucho de haber llegado a este mundo, estaba en esa etapa que cualquier amante de los gatos conoce, maullaba extraño, corría dando pequeños brincos en vez caminar, como todo un guepardo y sus uñas eran tan afiladas como diminutas.


La recepción fue un poco difícil por una gata en especial que en realidad no trata bien a casi nadie, la pobre y pequeña gatita no podía dormir por mantenerse en guardia, incluso llegó a estar tan cansada que se dormía de pie. Obviamente hacíamos todo lo posible para que no saliera herida, pudiera descansar y adaptarse a su nuevo hogar.




El tiempo pasó y ella fue creciendo, la nombramos Taisha por una de las más antiguas brujas conocidas (muchos afirman que es la primera), era tranquila, muy inteligente y relajada, así que después de muy poco se ganó un lugar en mi corazón, ya era parte de la familia.


Una noche mientras me desvelaba jugando algo (honestamente no recuerdo qué), escuche unos maullidos fuera del departamento, mi instinto de protección de animales se activó, tome un puñado de croquetas para alimentar a aquel gato extraño, justo cuando salía del departamento mi madre me vio y dijo -“no vayas a traerte al gato”- a lo que yo respondí - sólo quiero darle un poco de comer”-  al llegar afuera busqué al felino, para mi sorpresa era Taisha que había caído de la ventana y estaba sumamente asustada, al escuchar mis pasos se alejó un poco, pero después de reconocerme se acercó, la levante y la llevé a casa.


Desde ese día ella se volvió mucho más cariñosa conmigo, me hacía compañía todas las noches y se podría decir que es con ella con quien más juegos he jugado, ya que siempre que me sentaba en mi silla para jugar ella se subía a mi piernas, incluso era muy celosa de mis novias ya que cuando me encerraba con ellas en mi cuarto para… jugar Dead or Alive 2 Hardcore (el que perdía tomaba un trago de tequila… sólo eso...)  y maullaba sin cesar por un par de minutos, pero a todo pulmón.


Novias y amigos fueron y vinieron, pero Taisha siempre estuvo ahí; aunque a veces los otros gatos la hacían a un lado, yo sabía que si en algún momento decía: Taisha en voz alta, ella vendría sin importar qué, incluso si estaba dormida despertaba y acudía.




Conforme el tiempo pasó, algunos gatos enfermaron de leucemia, era casi seguro que la mayoría estarían contagiados; aunque como muchos gatólogos pueden saberlo eso no afecta de igual forma a todos. Taisha recibió un par de cirugías, una que le costó la matriz y le hizo adelgazar gravemente y otra en la que se le extirparon algunos pequeños tumores, ella salió adelante de todo esto pero la leucemia no perdonaba y con el paso del tiempo se fue debilitando.


Con la llegada de marzo en este año Taisha bajo muy rápidamente de peso y comenzó a volverse débil y lenta, el primer día de ese mes me despedí de ella, le agradecí todo el tiempo y cariño que me había entregado, dos días después, el 3 de marzo a las 7:45 AM su corazón dejó de latir.


No puedo negar que me entristece que se haya ido, pero siempre he pensado que el final de un juego, película o relación no es tan importante como todo el camino que te lleva a él, estoy feliz por todos los años que estuvo conmigo. Gracias por todo Taisha.

La tradición y diversión de ser paladín

por Reich Schutze el 29 Diciembre 2009 @ 9:37 am

Ya llevo un poco de tiempo jugando World of Warcraft (medio mes realmente, pero varias horas acumuladas), y una de las decisiones principales al iniciar mi juego era la clase que usaría, ésta fue rápida al escuchar que existían los paladines, ya antes había jugado Ragnarok con uno y el estilo de juego me había fascinado, si en algo se asemejaba el de WoW sería feliz.


La historia detrás de los paladines es de sacrificio y justicia, asegurarse de que tus amigos se encuentren bien donde quiera que estén, ya sean guerreros sangrando junto a ti o algún mago a tus espaldas, ya sea cuadrándolos o haciendo que los enemigos se enfoquen en ti; es algo agradable que hace que muchos vean que realmente te esforzaste por ayudar, y si bien el reconocimiento no es lo importante, saber que tienes las herramientas para salir de cualquier tipo de situación es algo que tiene mucho valor.


Regresando al blog de hace una semana, ser Paladín en Ragnarok era difícil, más cuando escoges servir en guerra usando Sacrifice, una habilidad en la que todo el daño que un aliado que tú eliges es transferido a ti sin ninguna reducción; una cosa es recibir los golpes sobre tu pesada armadura que absorbe gran parte del daño, pero es completamente diferente recibir todo el daño que un pequeño mago recibe sólo protege con una delgada túnica, durante las guerras era apreciado, amado e incluso vitoreado por el pueblo, pero cuando era momento de entrenar nadie quería que un paladín estuviera prestando su barra de energía, eso volvía solitario el ambiente a la hora de subir de nivel y bastante difícil cuando tu habilidad principal es recibir daño y curar.


En uno de los primeros días desde que empecé a jugar WoW tuve una experiencia bastante agradable (además de lo genial que me está pareciendo el juego), me habían encomendado un par de misiones, eliminar unos cuantos zombis, traer sus corazones y matar a dos enemigos gigantescos, este último objetivo estaba recomendado para un grupo de jugadores, así que me dispuse a regresar a los muertos a donde pertenecían; para mi infortunio la otra misión me encontró repetidas veces a mí y después de una hora mi rencor por aquella bestia gigante había crecido, afortunadamente llegó un mensaje reclutando gente para matar a ambos objetivos, era mi oportunidad para vengarme.


Salimos en búsqueda de mi enemigo acérrimo y justo antes de llegar frente a él me di cuenta de que mi grupo estaba compuesto de personajes que sólo hacían daño, así que lancé la pregunta “¿quieren que cure en vez de hacer daño?” la respuesta fue rápida ya que no tenían duda alguna, así que cambié el estilo de juego y ahora me dedicaba a curar, algo que no había practicado pero resultó sumamente útil.




La versatilidad y utilidad que tiene un paladín es algo de lo que más me gusta de ese tipo de clases, es lo que los hace queridos por sus amigos, valuados en sus diferentes versiones y muy divertidos, ya que el estilo de juego puede cambiar rápidamente sin mayor problema.

En algún momento me dijeron que abandonaría la profesión para hacer otro personaje, aunque no puedo negar que al posibilidad existe, estoy casi seguro de que no será así; he jugado con paladines desde hace bastante tiempo y tengo un cariño por la clase que hace que sea sumamente difícil remplazarla, así que seguramente lo seguiré siendo durante mucho tiempo, aunque eso no quiere decir que no vaya a hacer más personajes, sólo que serán secundarios.